Texto: Lic. Carolina Cansino
(Especial agradecimiento al Lic. Federico Wyss -coordinador de la ruta 40- por la información brindada)
«“Todos los espacios y todos los tiempos…”».
La Ruta 40
Una ruta es tiempo y espacio en una misma dirección. Es transitar un camino con la ilusión de que alguien nos espera al final del viaje. Derrotero, sendero, vía, rumbo… o simplemente líneas trazadas por el hombre con la certeza de que muchos otros elegirán recorrerlas. A veces, también es necesario perderse…
Enamorada de la Cordillera de los Andes, la Ruta 40 es el trayecto más largo de la Argentina. Atraviesa treinta grados de latitud e hilvana toda la geografía que se extiende desde la Quiaca hasta el estrecho de Magallanes. Cinco mil doscientos kilómetros de paisajes, aromas, curvas, zigzagueos y escondites acompañan a la cordillera en su paso por la Argentina.
Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, son las provincias que crecen en sus márgenes. Tan mítica como la ruta 66 en Estados Unidos, la 40 se convierte en la columna vertebral de nuestro territorio y en la posibilidad de experimentar las variedades climáticas y culturales de la República Argentina. Desandar sus pasos podría llevarnos poco más de un mes y muchas páginas agotadas de experiencias inolvidables. Por eso, vamos a iniciar la travesía en la región norte, dejando para otras oportunidades los pasajes que nos conducirán a la región de cuyo y patagónica.
Es oportuno que recorramos este tramo durante el invierno, ya que las lluvias estivales cesaron y los rayos del sol surcan la ventana de nuestro móvil brindando la calidez necesaria para empezar a imaginar…
El paisaje jujeño nos regala sus colores, su historia y su cultura. Navegando por los caminos de la Ruta 40 encontramos el INTA (instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) donde se cría la vicuña, camélido autóctono de Sudamérica cuyo pelaje esta considerado la fibra más fina del mundo. Por aquellas latitudes, un lugar histórico interesante para recorrer es Casabindo. Allí, año tras año en el mes de agosto, se realiza el Toreo de la Bincha: única fiesta taurina en la República Argentina. No se sacrifica al animal sino que se le pone entre los cuernos una bincha con monedas de plata, la cual el torero tiene que arrebatar; una vez obtenida la gracia es ofrecida a la virgen como ofrenda. Otro sitio imperdible son las Salinas Grandes donde se extrae la sal que luego será utilizada para el consumo. Allí, el sueño de una confitería construida íntegramente de sal esta a punto de convertirse en realidad.
Luego comienzan las bifurcaciones, distintas opciones que nos permiten la aventura de realizar nuestro propio camino. El hipertexto del paisaje nos posibilita dirigirnos hacia el oeste, para cruzar a Chile por el paso de Jama, o hacia el este y encontrarnos con Purmamarca y todos los atractivos de la Quebrada de Humahuaca. Por eso, es imprescindible un tanque lleno, ya que muchas veces habrá desvíos, digresiones, sin las cuales ningún sendero esperaría ser retomado, ni tendría la satisfacción de enlazar rincones tan distantes. No es bueno extraviar la oportunidad de perderse, descubrir nuevos atajos es el aporte obligado de los paseantes. La diversidad del entorno moviliza nuestros cuerpos posibilitando nuevos rumbos.
Ya en la provincia de Salta, precisamente en San Antonio de Cobres, llegamos a las nubes si afrontamos el coraje de subirnos al afamado tren -el cual se encuentra inactivo sin fecha cierta de reapertura-. La irrupción de la ruta 51 nos tienta a un viaje menos extravagante, ella nos conduciría directo a la ciudad de Salta, pero nuestro espíritu inquieto nos impulsa a seguir por la 40 para arribar al punto más alto de la ruta, casi cinco mil metros de altura, esto sucede en Abra de Acay. La localidad de La Poma, y la iglesia y el museo de Cachi, pueblo lindante con el Parque Nacional Los Cardones, son encantos llenos de historias y secretos. Molinos es otro lugar para inspeccionar, también su iglesia, museo y hostería son dignos de que paremos los motores para asomarnos a ver que hay al lado del camino. Cerca de Angastaco llegamos a la increíble Quebrada de las Flechas, denominada así por la forma que tomaron sus rocas de arena blanca. Luego, nos acercamos a los Valles Calchaquíes, donde se engarzan pueblos dueños de la herencia indígena y española con sus iglesias, capillas, viñedos y bodegas. Ya soñando el límite con Catamarca nacen en el horizonte las Ruinas de Tolombon que fueron declaradas Monumento Histórico Nacional por haber sido la capital de los indios Diaguitas.
Pasos cortitos, largos, ansiosos, tranquilos, vamos recorriendo el país, y a medida que nos contactamos con lo más intimo de nuestra tierra, vamos reencontrándonos con nosotros mismos.
Las Ruinas Prehistóricas de Quilmes nos indican que ya estamos en la provincia de Tucumán, las mismas fueron reconstruidas para facilitar su visita; un complejo con museo y hostería esperan a los peregrinos. Amaicha del Valle y su museo, luego Tafi del Valle con su majestuoso dique y sus estancias que reciben turistas para realizar diversas actividades de aventura, es la propuesta siguiente antes de despedirnos del Jardín de la república.
Estamos llegando al final de la región norteña, Catamarca es la última provincia en nuestro itinerario. En ella hallamos a Santa María, ciudad del norte argentino con importantes atractivos culturales. Hacia el sur ingresamos a las Aguas Termales de La Ciénaga y a la localidad de Hualfín, donde su vieja iglesia, consagrada a la Virgen del Rosario, fue también declarada Monumento Histórico Nacional. Las ruinas del Shincal son huella indeleble de la cultura inca en el norte, su imponente fachada nos descubre antes de rozar las localidades de Belén y Londres. En esta zona, para los más avezados, existe la opción de desviarse y enfrentar la cordillera para recorrer y admirar todas las bellezas que ofrece Antofagasta de la Sierra, el mundo también nos recorre a nosotros… Siguiendo hacia el sur, y antes de llegar al límite de la provincia de La Rioja, pasamos por la entrada de la Mina La Lumbrera, uno de los mayores desarrollos mineros de nuestro país.
Estos son sólo algunos espacios que el paseo por la Ruta 40 nos permitió descubrir a lo largo de mil kilómetros, queda todavía mucho camino por recorrer. La región de Cuyo ya esta amaneciendo… pero eso es parte de otra historia.
Curvas, subidas, encrucijadas, movimientos rectilíneos u ondulantes, bajadas, tropiezos… y al fin encontrarnos… una ruta es la posibilidad de todos los espacios y todos lo tiempos, dependerá del sentido de nuestro viaje que se crucen en el momento soñado.
Para más información: www.turismo.gov.ar / www.norteargentino.gov.ar
Tel. 0800 555 0016