Texto-Entrevista: Lic. Kamala Bonifazi
Fotos: Gentileza Mariana Fabbiani
MARIANA FABBIANI
CIEN POR CIENTO TALENTO Y SIMPATÍA

“Siento que a través de la televisión puedo establecer cierto vínculo con el público, mi trabajo es llevar alegría al hogar, y eso me gusta. Puedo cambiar el ánimo a alguien que por ahí tuvo un día difícil y de pronto le arranqué una sonrisa. Creo que esa es mi tarea, que se olvide un rato de los problemas; siento que entretener y divertir es la misión que vine a cumplir en este mundo y me da mucha felicidad".

Su rasgo distintivo es la amplia sonrisa y le sobran motivos para disfrutar la vida en plenitud. Con total naturalidad, puede presentar un tape, ser una conductora incisiva o arrancar carcajadas. La mejor conductora según APTRA, la misma que compartió terna con Susana Giménez y Mirtha Legrand.
Mariana Fabbiani es muy joven y su alto grado de exposición mediática le exige resguardarse en la soledad de su cuarto tan particular con una cama enorme y ventanal al cielo. Allí, le gusta escuchar música flamenca, boleros, rock nacional y también se reconoce una nostálgica tanguera. Le continúa una biblioteca que guarda libros de Pessoa, Simone de Beauvoir, Roberto Arlt, Flaubert y Kafka para culminar con una colección de literatura japonesa, datos que evidencian a una apasionada de las letras. Estos libros son como un remanso para vivir en plenitud ese tiempo de silencio y teléfonos desconectados que tanto necesita.
K: Mariana, ¿cómo recordás tu infancia rodeada del clan Mores?
MF: Recuerdo especialmente con mucho cariño los veranos en Mar del Plata; mis abuelos hacían temporada junto con mi mamá, mi tío y mi tía y vivíamos todos juntos en la misma casa. Además tengo padres súper presentes que me han inculcado vivir en libertad, mi familia es muy divertida por naturaleza, tengo los mejores recuerdos de mi infancia.
K: ¿Cómo pesó en vos y en tu carrera profesional el enorme prestigio de tu abuelo Mariano Mores?
MF: Es parte mía, soy la primera admiradora de mi abuelo, tengo un profundo respeto por él, tanto en lo profesional como en lo humano, siempre fue un orgullo para mí llevar ese apellido y pertenecer a esta familia, es parte de quien soy, es mi identidad. No me define porque uno en definitiva tiene sus propios rasgos, pero sí me describe sobre algunos aspectos de la vida como la educación o el lugar donde nací.
K: Después de tanta actividad en los medios, ¿recordás cuál fue tu primera intervención en televisión?
MF: Si pienso en la primera, fue de muy chiquita acompañando a mi abuelo a algún programa donde él llevaba a sus nietos. La primera vez que pisé un estudio era un bebé, el set de televisión es un ámbito que siempre me resultó familiar. Después hubo una primera vez más relacionada con mi identidad en un almuerzo de Mirtha Legrand, al que también fue la familia Mores, con los nietos. Yo había hecho una representación, una especie de parodia de Isabel Pantoja en un cumpleaños en la casa de Mirtha, una cosa muy graciosa, muy irreverente. Tinayre me vio y me pidió que la hiciera en el programa. Yo no era conocida, iba al colegio, si bien estaba en mis planes dedicarme a algo que tuviera que ver con lo artístico no pensaba en lo televisivo. Y lo hice, por esa cosa que tienen los hijos y nietos de familias de artistas que te dicen “dale, hacelo” y uno lo hace, como si hubiera público. Enseguida me llamó Romay y me quiso contratar, yo no entendía nada. Esa fue mi primera vez frente a las cámaras, y mi sensación fue “esto ya lo conozco”, es decir el vínculo con la cámara no me requería ningún esfuerzo. Después pasaron los años, estudié teatro, siempre me interesó formarme, porque si la vida me daba la oportunidad de entrar en este medio, quería hacerlo con buenos cimientos y no por ser “la nieta de Mariano Mores”.
K: También estudiaste Licenciatura en Marketing…
MF: Sí, porque tenía miedo de que no se me abrieran las puertas… pero me faltan algunas materias para culminar…
K: ¿De qué modo te sirve haber hecho este estudio a la hora de la negociación de un contrato?
MF: Me ayuda a interpretar el negocio de la televisión, la industria y me dio una buena base, está incorporado de un modo inconsciente, no nací para los negocios pero sí soy inquieta y me gusta saber dónde estoy parada. Y después de estudiar teatro mi primera oportunidad televisiva -luego de haber hecho muchos castings que no salieron- fue el video de Luis Miguel, se trató de modelaje, fue casi una casualidad, pero toda la prensa que trajo ese video hizo que de pronto los castings fueran más fáciles para mí, y ahí entré en Son de Diez que fue mi inicio en televisión, en el ’94. Fue la primera vez que pude vivir de esto, cobrar un sueldo, y con mi propio nombre. Al mismo tiempo, me daba mucho orgullo que lo mencionaran a mi abuelo y me sentía muy responsable también de no hacer nada que pudiera manchar la imagen que él había cosechado con tanto talento.
K: ¿Y después de Son de Diez que otro éxito vino?
MF: Hice muchas cosas: Montaña Rusa, Mi familia es un Dibujo, muchos bolos como actriz en papeles secundarios, hasta el ’97 cuando empecé PNP, estuve allí cinco años. Cuando terminé arranqué Mariana de Casa, dos años después El Ojo Cítrico, al año siguiente hice un programa para Estados Unidos, algo muy importante para la cadena latina, que era como Mariana de Casa pero para los latinos, eso fue un año, lo grababa acá pero iba y venía, luego vino RSM…
K: ¡Todos éxitos! Y además hubo una transformación increíble: de una nena graciosa pasaste a ser una conductora ganadora de los Martín Fierro a la mejor conductora, y cientos de distinciones más…
MF: Creo que fue mi crecimiento natural, de la adolescencia a la adultez, fui cambiando, madurando, evolucionando, aprendiendo, sólo que todo me fue pasando ante las cámaras, claro que no soy ahora la misma de aquella época, aunque en esencia sí.
K: Veo que vos te divertís realmente mientras están haciendo RSM…
MF: Sí, como loca. A mí lo que no me divierte es todo lo que no viene asociado al trabajo, por ejemplo el show business. Me gusta hacer conducción, soy otra, lo disfruto, trato de ser honesta conmigo misma, me siento una privilegiada al poder trabajar de lo que me gusta, me cambia el estado de ánimo, puedo entrar de malhumor y enseguida ponerme bien.
K: ¿Pero existirán algunas cosas que te enojan verdad?
MF: Bueno sí, pero no soy una persona que vive ofuscada, malhumorada, cuando me veo así trato de salirme, soy más bien optimista, pero tengo mi carácter, no me gusta la agresión, el maltrato, ahí me sale una fiera. Me gusta trabajar y vivir en ámbitos de mucha armonía, me agrada la gente alegre, la que va para adelante, la que se puede conectar con el otro, que tiene empatía, cierta sensibilidad, por eso es que por ahí no me siento tan cómoda en este medio, porque acá es todo por arriba, muchas luces que encandilan, y yo estoy con los pies sobre la tierra. Realmente trabajo y siento que es bastante sacrificado, pero lo disfruto enormemente.
K: Todo ese trabajo interior que hacés, ¿lo apoyás con ciertas actividades, cierta filosofía? ¿De dónde proviene tu fortaleza espiritual?
MF: Creo que son pequeñas cosas, es una manera de vivir, tratar de tener una vida además de esto, los fines de semana estar tranquila con mis afectos, mis amigos. Termina el programa, se apagan las cámaras y soy la misma que está en casa friendo milanesas. También hago terapia e intento tener una vida lo más normal posible, por más que me reconozcan por la calle no dejo de ir al supermercado, ni al cine, vivo con total naturalidad.
K: Tu productor en RSM es Portal ¿Cómo se hace para trabajar con la ex- pareja?
MF: Tuvimos una buena relación, de mucho respeto, no hay conflictos, siempre trabajamos en armonía. Creo que con buenos sentimientos, se puede.
K: Y tu amor actual es Mariano Chiahde... hablame de ese hombre del cual estás tan enamorada…
MF: Mariano es un sol, alguien que ha llenado de felicidad mi vida, súper inteligente, súper cálido, con un corazón gigante, me cuida, me contiene, es un ser muy especial. Mi relación con él está encarada desde el respeto a la individualidad del otro, jamás podría estar con nadie que se cuelgue de mi cuello, él tiene tantas ganas de vivir la vida como yo.
K: ¿Dónde lo conociste?
MF: Un poco por trabajo, por reuniones, él es del medio, tiene una productora en sociedad con Kuznetzoff que se llama Mandarina. Mariano es una persona que me equilibra, con muchísima seguridad en sí mismo, muy generoso, tenemos independencia y al mismo tiempo estamos súper unidos, es una linda ecuación.
K: ¿A pesar de tantos logros, qué sueños te quedan todavía?
MF: Muchísimos, en lo personal y en lo laboral. En lo laboral, no sé si es un sueño, pero sí queda pendiente actuar. Me han ofrecido hacer muchas tiras y novelas que debí rechazar por RSM. Hubo cosas interesantes, pero yo quería consolidarme más como conductora y llegar a tener un lugar en el medio. Sentí mucha gratificación cuando a RSM le dieron el Martín Fierro a la mejor conducción, el reconocimiento de los colegas, del medio, uno no lo busca pero cuando llega es maravilloso. Y entonces postergué un poco lo otro, la verdad que no me muero por ser actriz, pero sí me divierte, hay algo lúdico, me interesa más eso que hacer una carrera como actriz, yo siento que soy conductora, es lo que a mí me gusta.
K: ¿Y en lo personal?
MF: Por supuesto formar una familia, ya todas mis amigas tienen hijos, y empieza a aparecer la idea… y lograr un equilibrio entre este trabajo, la demanda que tiene y una familia en la que me pueda hacer cargo de mis hijos, no quiero tenerlos para que los críen otros, quisiera encontrar cierta compatibilidad.
K: ¿Y alguna vez te negaste a pasar alguna noticia?
MF: Sí, muchas veces. Hay límites, yo entiendo que hago un programa que repasa lo que se ve en los medios, y lo que se ve es cada vez peor, entonces es muy difícil seleccionar y decir sólo muestro lo que me gusta, porque la verdad que no me agrada nada de lo que veo, pero intento que el buen gusto prime. No me gusta reírme de tragedias ajenas, sí del humor pero no de los defectos ajenos, o de cosas que pueden lastimar a otros. Son discusiones, porque la tele está muy cruel, y la gente inclusive elige eso. Yo intento dentro de lo posible lograr un equilibrio, no me gusta el humor negro, sí el absurdo, el extraño…
K: ¿Te parece que el público alguna vez logrará disfrutar de lo cultural o la televisión será siempre puro entretenimiento?
MF: Hay programas que demuestran que hay un público para lo cultural, pero poco. Es el eterno debate de qué es primero, si el huevo o la gallina, no hay programas de esos porque la gente no los ve, no tienen rating…por un lado es eso, pero por otro uno dice, si no están como sabemos si la gente no los ve. Hoy por hoy te puedo decir lo que pasa en mi programa, lo que más nos marca no es lo que más nos gustaría mostrar, tiene que ver con el escándalo, con la vedette, el show. Creo que la gente está con una necesidad de distracción muy grande, entonces uno no sabe… el minuto a minuto es un marcador muy claro de eso. Me parece que antes de echarle la culpa sólo a la tele, tenemos que replantearnos como sociedad qué consumimos. Tampoco soy una persona que le pide a la tele que la eduque, me parece que la tele es un electrodoméstico y finalmente está hecha para entretener.
K: ¿Cuando hablás con Humberto Tortonese sentís que podés zafarte mucho?
MF: ¡Y… la verdad que si! Humberto dice todo lo que a mí me dan ganas de decir y no puedo, o directamente lo que a mí ni se me ocurriría pensar. Me encanta cuando se zafa. Yo trato de ponerme límites porque mi rol es diferente. Mi madre y mi abuela son las mujeres que siempre me piden un freno, en cambio mi abuelo no, para él todo lo que hago está bien, es mi fuente de inspiración y me ayuda a soltar mis miedos, a expresarme.
K: Estuviste ternada por APTRA para el premio Martín Fierro a la Mejor Conductora junto a Susana Giménez y Mirtha Legrand. ¿Qué admirás de cada una de ellas?
MF: De Mirtha la lucidez, la pasión por el trabajo y su brillante irreverencia al preguntar y a Susana, el carisma con la gente, su espontaneidad y el glamour.
K: ¿Sos muy coqueta Mariana, te gusta vivir a la moda?
MF: Sí, no en extremo, me gusta que mi novio me vea bien, pero no vivo para eso, no me desvela, me agrada y encuentro mucha belleza en lo natural…
K: Una vez te escuché decir que aprecias mucho a los diseñadores nacionales…
MF: Sí, los quiero a todos: a Benito Fernández, Mariano Toledo, Laurencio Adot, a Carlita Ricciardi. También admiro a algún diseñador internacional, muero por los vestidos Valentino y Carolina Herrera, me gustan también algunas cositas como carteras y zapatos y tengo mis marcas preferidas: Prada y Chanel, pero no soy una consumidora de marcas internacionales, soy una defensora de lo que tenemos acá, nos identifica el buen diseño.
K: ¿Te camuflas para pasar desapercibida y disfrutar de un paseo por la Capital porteña por ejemplo?
MF: No, no necesito, como soy chiquitita paso totalmente desapercibida, al natural no me reconocen, la naturalidad te permite andar más liviano por la vida.
K: ¿Te gusta viajar?
MF: Sí, a cualquier lugar, me encanta salir por un rato del ámbito cotidiano, e inclusive cuando no puedo viajar me gusta recorrer mi propia ciudad como turista, ir a esos lugares donde uno nunca fue, recorrerlos con esa curiosidad que uno tiene cuando viaja… me fascina, me abre la cabeza, soy una esponjita que necesito todo el tiempo absorber cosas, lástima que tengo poco tiempo, con el programa diario no puedo más que una vez al año...
K: Si llevás una maleta a ese viaje ¿qué cosas no pueden faltar?
MF: Voy muy cargada de equipaje cuando viajo, esa es una crítica que me han hecho toda la vida, viajo con mi pequeño mundo, mi novio se queja, pero me gusta saber que tengo a mano todo lo que puedo llegar a necesitar. Así que viajo llena de remedios, para todas las enfermedades que me puedan llegar a agarrar. Todos me cargan, no sé si es una fobia, es algo extraño porque yo no tomo ningún medicamento, hago homeopatía, pero mis compañeros de trabajo, todos, cuando les duele algo me tocan la puerta del camarín y yo soy la enfermera siempre. Sé lo que hay que tomar para cada cosa, en otra vida debo haber sido médica, o debo haber estado en una guerra…
K: ¿Creés en las vidas pasadas?
MF: ¡Sí!!! totalmente. No soy una fanática de la reencarnación, pero esto lo traigo de otra vida seguro porque es un extraño talento que tengo sin haber estudiado medicina. Así que viajo con muchos medicamentos, con mucha ropa inútil, no soy buena armando equipajes, hay gente que con tres cosas puede viajar, pero yo llevo todo y siempre me falta de todo…
K: Tu lugar soñado ¿cuál es?
MF: No podría elegir un lugar, depende del momento de la vida, soy muy cosmopolita, me gustan las grandes ciudades, conocer otras culturas, ver cómo vive otra gente, disfruto mucho de eso. Y la playa es el lugar donde más descanso. A New York trato de ir si puedo una vez al año, es un lugar que me nutre muchísimo culturalmente. A Europa no tuve muchas oportunidades de ir pero conozco y me dan ganas de volver: Londres, París… me gustaría visitar Berlín, por ejemplo.
K: Te noto con una profunda sensibilidad y paz espiritual, ¿viajaste a Oriente?
MF: No, sin embargo muero por conocer Oriente, India, Japón… También necesito descansar plenamente, el mar me llena de energía, mucho más que la montaña y el campo. El campo es un lugar donde yo crecí, en mi infancia tuve la oportunidad de ir por el trabajo de mi papá, y me encanta, si bien hace muchos años que no voy y me quedo un tiempo. Pero me encantan los lugares adonde puedo volver a mí, que te invitan a bajar un poco las revoluciones y me gusta viajar al exterior porque ahí puedo disfrutar bien del anonimato, ahí es donde me relajo realmente.
K: Sé que disfrutás mucho de la literatura. ¿Cuáles son tus escritores preferidos?
MF: Tengo muchos, soy una exquisita con la literatura. He tenido épocas que se me ha dado por leer a los clásicos y también a Kafka, pero no diría que es mi escritor preferido… Fernando Pessoa, quizás si, mucha de su poesía me ha llegado al corazón, es un escritor que hay que leer sí o sí en la vida, también tuve mi época de Mario Benedetti, en mi juventud. Si bien me gustan mucho los clásicos, también leo a Murakami, o los orientales que están de moda. Pero si tuviera que elegir tal vez diga Camus, con su libro El Extranjero. También podría elegir Madame Bovary como libro femenino de cabecera, y también El Segundo Sexo de Simone de Bouvair, un libro que toda mujer debe leer. Me fascina la literatura femenina.
K: Me dijiste que tenés una misión que cumplir en esta vida…
MF: Sí, sueño con poder cumplir con aquello que fue pensado para mí, esa misión que cada uno tiene en la vida, ser útil a ese plan y a los demás. Yo siento que todos venimos con algo para hacer, quiero poder descubrirlo y concretarlo. Ese es mi sueño.

Instantáneas

Un color: azul
Una película: Sunset Boulevard.
Un sabor: lo dulce pero no tan dulce, un almíbar, algo acaramelado.
Comida: Me encantan las pastas.
Un aroma: Jazmines
Un recuerdo de juventud: los veranos de vacaciones en familia
Un escritor: Fernando Pessoa
Lo que te produce rechazo: El maltrato
Un libro: El segundo Sexo de Simone de Beauvoir
Un lugar: La playa
Un momento de placer: Estar en casa panza arriba
Marca preferida de carteras y zapatos: Ricky Sarkany, Prada y Chanel
Un sueño: Cumplir con la misión que siento que tengo en esta vida: entretener y divertir.





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