Texto: Raúl Pasarín
Fotos: Gentileza Mirador Huancache y Raúl Pasarín
GUALJAINA
PIEDRA PARADA Y LOS BOSQUES DE PIEDRA
En el Valle de Piedra Parada, muy cerca de la localidad de Gualjaina, en Chubut, ubicada a poco más de sesenta y cinco kilómetros de la Ruta Nacional Nº 40, existe una increíble meseta donde habitan árboles petrificados. Profundos cañadones, suaves serranías, cavernas monumentales y una policromía impactante dibujan un paisaje exótico que condensa el espíritu del sur argentino.
En el Valle de Piedra Parada, muy cerca de la localidad de Gualjaina, en Chubut, ubicada a poco más de sesenta y cinco kilómetros de la Ruta Nacional Nº 40, existe una increíble meseta donde habitan árboles petrificados. Profundos cañadones, suaves serranías, cavernas monumentales y una policromía impactante dibujan un paisaje exótico que condensa el espíritu del sur argentino.
Los bosques petrificados se hallan en el ámbito del Valle de Piedra Parada, ubicado a cuarenta y dos kilómetros de Gualjaina, el cual con sus noventa y cinco kilómetros de longitud se extiende hasta Paso del Sapo, sobre la Ruta Provincial Nº 12.
El fenómeno de los árboles transformados en piedra, joyas típicas de la geografía patagónica, se origina en el Jurásico Medio, aproximadamente unos ciento cincuenta millones de años atrás. En ese momento, una intensa actividad volcánica extendió sus cenizas sobre los gigantes bosques que cubrían esta región del planeta. Todos los organismos vivientes quedaron sepultados bajo una inmensa capa volcánica, permaneciendo intactos a través de los milenios. Poco a poco la materia orgánica fue reemplazada por minerales, proceso conocido como “petrificación”. La visión un tanto fantasmagórica de los árboles en su quietud eterna conlleva un aire de atracción imposible de definir si se piensa que condensan siglos de historia.
Desde hace más de treinta años, la comunidad científica se encuentra realizando estudios en el área, conocida como Complejo Volcánico Piroclástico del Río Chubut que cubre una superficie de setecientos kilómetros cuadrados, lo cual evidencia su carácter de reservorio geológico universal.
Para visitar el bosque de piedra es necesario hacerlo en compañía de experimentados baqueanos quienes, a la vez de custodiar la preservación del lugar que se encuentra dentro del Área Natural Protegida Piedra Parada, asesoran al turista sobre las peculiares características de los objetos vistos. En el entorno también existen aleros con pinturas rupestres y monumentales formaciones rocosas, dando un atractivo singular a este valle. Sus características naturales hicieron de esta zona un abrigado paradero de pueblos originarios, lo que permite considerarlo como un importante yacimiento de objetos y utensilios, todos elementos de gran valor antropológico.
Artesanías
Una característica de la meseta central es el trabajo que por centenares de años vienen realizando sus pobladores y que fuera transmitido de generación en generación hasta la actualidad.
La artesanía textil mapuche se ha mantenido hasta nuestros días, usando para su realización antiguas técnicas de telar y lanas con teñidos naturales. Entre las piezas que aún hoy se producen figuran las matras, frazadas, alfombras, fajas y bolsos. Una parte, como se hizo siempre, se destina al uso familiar y la restante es ofrecida al visitante ingresando al mercado de comercialización. Esta actividad es muy importante desde el punto de vista de la preservación y difusión cultural.
También la talabartería y los trabajos en cuero suman a un atractivo que ofrecen los pobladores para todo aquel que recorra el Valle de Piedra Parada, sus cañadones y cavernas.
La región se encuentra atravesada por los ríos Gualjaina y Chubut, donde la pesca deportiva desde noviembre a mayo de cada año se transforma en una propuesta deseada e increíble.
Contacto
Sr. Raúl Pasarín
Coordinador de Producción, Turismo y Cultura
Municipalidad de Gualjaina
TE: 02945 - 156 92822 / 02945 – 479106 / 479150
Telefax: 02945 – 479123
E-mail: munigualjaina@yahoo.com.ar
Web: www.gualjaina.gov.ar / www.turismorock.com.ar