Texto-Entrevista: Lic. Kamala Bonifazi
Fotos: Machado Cicala Morassut y Gentileza Valeria Lynch
VALERIA LYNCH
ENERGÍA AVASALLANTE

“Dos momentos inolvidables de mi carrera fueron cuando me presenté en el Carnegie Hall de New York, en esa ocasión había un periodista del New York Times que no me conocía y que al salir del espectáculo escribió una crítica donde me comparaba con las cinco mejores cantantes del mundo. Otra vez fue cuando canté en Las Vegas, un lugar por el que muy pocos argentinos han pasado”.

Dueña de un caudal de registros y tonalidades únicos, Valeria Lynch es hoy una de las voces sobresalientes del mundo. Toda ella es pasión, es esa misma fuerza arrolladora que despliega en el escenario la que nos envuelve en un torbellino de alegría al verla, al escucharla y disfrutarla. Hacedora incansable de espectaculares comedias musicales como “Hear”, “Victor-Victoria”, “El beso de la mujer araña”, “Rocky Honnor Show”, “Las hijas de Caruzo”, “Jesucristo Super Star”, y tantos otros que ya han hecho historia.
En muchos países, el disco multiplatino llegaría muy pronto con las interpretaciones de los temas “Amame en cámara lenta”, “Qué mal elegiste” “Querido mío”, “Como una loba”, “Señor amante” y “Fuera de mi vida”. Todo lo que toca es éxito. Todo lo que ella crea moviliza y trasciende las fronteras de nuestra amada Argentina, comenzando a ser muy conocida en Colombia, México, Panamá, Chile, Uruguay, Perú y Puerto Rico siendo merecedora al mismo tiempo del Grammy por su disco “Quiéreme”. Ya nada la detendría, su voz inconfundible llegó a Estados Unidos, España y Japón. En Argentina es sin lugar a dudas una de las voces más jerarquizadas.
Una charla con Valeria Lynch en la intimidad, dejó traslucir su faceta creativa, una mujer plena en el ámbito del amor y la familia y un ejemplo de profesionalismo.

K: Valeria, quisiera saber si heredaste de tus padres esta pasión por el canto, cómo eran ellos, cómo fue tu infancia…
VL: Mis padres fueron mis primeros admiradores, sobre todo mi papá que me acompañaba a todos lados. Yo canto desde que tengo uso de razón. Mi mamá me cuenta que a los dos años estábamos haciendo un viaje a La Plata y me la pasé cantando durante todo el viaje que duró dos horas ¡los pasajeros me querían matar! Por eso creo que nací con esta vocación. Mi mamá siempre cantó, es muy afinada pero en la época en que ella intentó ser artista no estaba bien visto para una mujer, y mi abuelo no le permitió realizarse profesionalmente. Entonces ve en mí la proyección de sus sueños, y es un triunfo impresionante para ella sentir que soy una artista consagrada. Mi papá componía tangos, y escribía poesías. Ellos no eran artistas de profesión, pero sí de vocación, de modo que heredé todo eso, la voz de mi mamá, y la parte de interpretación y pasión de mi padre.
K: ¿Cómo era la relación de esa niña ya artista junto a ellos en la cotidianidad?
VL: Fue soñada, tuve una infancia muy feliz, fui una chica de barrio y creo que esencialmente sigo siéndolo, mis padres me apoyaron en todo lo que emprendí y a los catorce años, les dije que quería dedicarme a este arte. En ese momento no había escuelas integrales como las que yo tengo ahora donde vos preparás a un artista enseñándole a bailar, cantar y actuar. Entonces mi viejo que tenía una paciencia de locos y que además le encantaba que yo me desarrollara en el mundo artístico, me llevaba a una academia de canto, a otra de baile y a otra de arte escénico. Así que desde esa época empecé a prepararme. La relación con ellos fue muy linda, éramos como los Campanelli, muy unidos. Creo que eso me marcó para toda la vida porque para mí los primeros valores son el amor y la familia.
K: Valeria, ¿cuál fue tu primer paso profesional, el que te ha ayudado en tus inicios?
VL: Sin lugar a dudas, el primer paso profesional lo di a los diecisiete años en un espectáculo en San Telmo con el inolvidable Eduardo Bergara Leumann, en la famosa “Botica del Angel”, donde él hizo tantos descubrimientos artísticos. Recuerdo que tenía un permiso de mis padres para trabajar con él, hacíamos funciones a la noche.
K: Imagino la gran cantidad de anécdotas que tendrás para contarnos de tu padre, tu primer admirador…
VL: Tengo anécdotas con él que son únicas. Por ejemplo cuando yo ya era conocida, él cada vez que se subía a un taxi preguntaba: “¿a usted le gusta Valeria Lynch?” Si el tipo decía que sí estaba todo bárbaro, se ponía a conversar y enseguida le explicaba que era mi papá. Ahora si le decía que no, rápidamente se bajaba del auto y se iba ofendidísimo y el tipo no sabía porqué. Una vez fue a verme al teatro Ópera. Cuando terminó la función, yo estaba agotadísima, y apareció mi papá en el camarín con un “amigo”. Yo charlé con los dos, hasta que el amigo de mi papá se va, entonces le pregunté quién era “ah, no sé”, me respondió, “me lo encontré en el hall y le dije yo soy el papá de Valeria Lynch ¿quiere ir a verla al camarín?”. Era un personaje mi viejo. Tuve su apoyo desde chiquitita.
K: Y de allí en más los éxitos se sucedieron unos a otros…
VL: Totalmente, desde aquella ocasión en que me había presentado por primera vez para actuar ante espectadores en forma profesional en “La Botica del Angel” mi carrera no paró de crecer. Y justo estaba allí viendo el espectáculo Alejandro Romay, le gustó tanto lo que yo interpreté que me llevó para actuar como protagonista al musical “Hair” donde puse la voz a la canción Acuario y después me llevó al programa “Sábados de la Bondad” en Canal 9 que por entonces era un suceso.
K: ¿Podemos decir entonces que Alejandro Romay y Bergara Leumann fueron tus padrinos artísticos?
VL: Sí. Fueron los dos seres importantes que iluminaron los inicios de mi carrera. Bergara Leumann fue quien me dio la posibilidad de recibir mi primer sueldo por estar arriba de un escenario.
K: Como cantautora, interpretaste temas emblemáticos en tu vasta trayectoria. Algunos han tenido mucho éxito como por ejemplo “La extraña dama”, la canción de la novela que marcó un antes y un después en la televisión argentina…
VL: Recuerdo que me llamó Omar Romay, el hijo de Alejandro, para componer esta canción. Se la mostré, le encantó y fue una tira con un éxito tan grande, que se repitió varias veces en el término de diez años también a nivel internacional porque se vendió al exterior, así que mi canción se escuchó muchísimo y aún hoy es un punto obligado en cada show que presento, no puedo dejar de interpretarla.
K: Después también tu canción “Rompecabezas” con la cual ganaste el Festival de Tokio marcó un hito en tu trayectoria…
VL: Es verdad, yo estaba años atrás en el festival de Tokio representando a la Argentina, éramos sólo dos cantantes que hablábamos español, Daniela Romo, que estaba por México, y yo. Incluso me presentaron a un periodista de España de una agencia muy importante, que me dijo: “ahora no puedo entrevistarte, más tarde”. Porque todo el mundo estaba fascinado con La Toya Jackson, la hermana de Michael que también estaba concursando conmigo, y a la cual el hermano le había enviado un saludo anticipando su triunfo. Y yo le dije al periodista: “ah!, pero cuando gane con mi tema “Rompecabezas” no tendrás la nota”. Pero confieso que se lo dije en tono de broma porque no pensé ganar en ese momento.
K: ¡Pero ganaste los dos premios máximos de ese concurso en Japón: uno por la canción y el otro por la interpretación!
VL: Y sucedió que de inmediato vino corriendo ese periodista español junto a otros, ahora todos me querían entrevistar, pero por supuesto, no le di la nota (risas).
K: Sos realmente una mujer de acción, avasallante, llena de proyectos…
VL: Lo reconozco, la actividad me moviliza, he creado canciones para otros artistas y este año grabaré y editaré un CD con canciones inéditas junto a Emilio Lenzi, mi productor discográfico.
K: Valeria, contanos cómo es un día laboral y cómo un día de ocio en la cotidianidad…
VL: Tengo muy pocos días de ocio, porque realmente estoy en un momento de mucho trabajo, y lo disfruto plenamente. Un día de descanso… trato de pasarlo en mi casa, distendida, con un buen libro, una película y en compañía de mis afectos.
K: Nunca te ha faltado tiempo para dedicarle a tus hijos, hablame de ellos…
VL: Federico y Santiago Cavallero, son lo mejor que me ha pasado en la vida… sonmi creación superior, mi continuidad, tengo muy buena relación con los dos y mantenemos charlas fantásticas, no me imagino la vida sin ellos, los amo con todo mi corazón. Deseo que puedan crecer en este país en libertad, que mantengan la humildad, que sean sinceros en todo lo que emprendan y crean fervorosamente en eso, si lo hacen con pasión será el camino elegido y justo.
K: Me agradaría conocer tu opinión acerca del amor y la envidia, dos sentimientos tan diferentes…
VL: El amor es el motor fundamental de la vida, sin él, hasta las cosas simples carecen de sentido. Yo me declaro una enamorada del amor, por eso le canto a la vida y a las relaciones cotidianas donde la gente se siente identificada con las historias que cuento. En mi vida no hay tiempo para la envidia…estoy demasiado ocupada y con la energía puesta en todo lo positivo que se presenta.
K: Me gustaría saber qué te enoja profundamente y qué te alegra…
VL: Me enoja la deslealtad y la mentira… también me molesta mucho la mediocridad, porque es el primer paso hacia cosas graves. Y hay muchas cosas que me alegran. Me parece que el humor es un buen remedio para los momentos difíciles, y como soy muy optimista, me alegra despertarme y sentirme viva todos los días.
K: ¿Cuáles son tus comidas y vinos preferidos, te agrada estar a la moda?
VL: Para acompañar una buena comida, nada mejor que vino tinto cabernet sauvignon, me encanta todo lo que venga del mar… si por mi fuera, estaría todo el tiempo comiendo pescado y mariscos. La moda no me tiene que incomodar, me agrada la ropa casual muy cómoda y en el escenario me gusta brillar porque es un lugar donde el público tiene que verte diferente.
K: ¿Cuáles son las figuras o los famosos que están cerca tuyo porque te quieren?
VL: Tengo la suerte de llevarme bien con mucha gente del ambiente, pero tengo pocos amigos. Mi hermana del alma es la cantante Patricia Sosa, un ser humano cálido y sensible con quien tengo una excelente relación… la quiero y la admiro profundamente. Otro gran amigo es el Negro Lavié quien además es mi padrino de bodas, junto a Laurita, su mujer, me presentaron a mi marido.
K: “Muñeca Rota” y “Como una Loba” son temas que arrasaron y aún hoy te los piden…
VL: La letra de ambas pertenecen a dos talentosos autores: Marquito y Sotello. Esas canciones engancharon mucho a la gente joven. En el Gran Rex siempre pregunto: “quién viene a verme por primera vez” y me sorprendo muchísimo porque aproximadamente la mitad de la sala levanta la mano. Viene mucha gente joven y siempre piden estos temas bárbaros, rápidos, tipo rock.
K: ¿Y cómo es el momento de inspiración cuando componés un tema?
VL: El momento surge espontáneamente, a veces compongo la letra y la música, y también me encanta tener una música ya hecha, y ponerle letra, entonces lo que me inspira realmente es la música.
K: Hace tres años atrás protagonizaste una comedia musical inolvidable, “Pasión Bohemia”, cuya música fue escrita íntegramente por vos y que ya hizo historia…
VL: Fue realmente fantástica, yo hablaba en esa comedia de la vida de Toulouse Lautrec, el gran artista francés, genio de la pintura, que tenía un defecto físico importante, y volcó toda su frustración en el arte. Evoqué también al Moulin Rouge de París, el lugar que él frecuentaba y me basé en el guión que Patricio López Tobares hizo para la obra, un chico muy joven y prestigioso, escritor, guionista y director. De modo que me inspiré en sus textos y así escribí todas las canciones de esa comedia musical, que son divinas.
K: Sos dueña de una voz inconfundible, única. En el Festival de San Remo, en Italia, la crítica especializada comparó tu estilo interpretativo con el de Mina Manzini, todo un halago. ¿Tenés alguna disciplina para cuidar tu bella voz?
VL: Debería tenerla, en realidad soy una privilegiada porque tengo unas cuerdas vocales que con el tiempo se fueron templando. Y hoy no sólo sigo cantando con las mismas ganas, la misma pasión y la misma potencia, sino que además comencé a interpretar, estoy más madura. Creo que los años realmente no han venido solos, sino con una carga muy importante para mi carrera, para mi vocación. Maduré mucho vocalmente y ahora no canto con tonos tan altos pero sí busco muchísimo más cómo decir, cómo contar una historia. Hace unos días una señora me dijo: “te convertiste en una intérprete maravillosa”. Y eso para mí es fantástico, siento que hay un crecimiento de alma, de autenticidad, porque realmente me obligo a crecer como artista.
K: Sumado a tantos hitos en tu carrera artística, la canción “Piensa en mí” permaneció durante largo tiempo entre los top radiales y el disco “A cualquier precio” rompió con todos los pronósticos. Justamente esto es notable, tu crecimiento incesante y tu permanencia inquebrantable dentro de los referentes de la canción…
VL: Sí, sentí en un momento que no podía seguir cantando “Mentira” que es el tema que me dio de comer durante tantos años, y no es que reniegue de eso, pero me encantó hurgar, buscar diferentes caminos para que mi carrera no se detuviera.
K: Años atrás, en Italia, precisamente en Roma, grabaste el disco “Háblame de amor” realizando luego dieciséis funciones en el Ópera de Buenos Aires superando el record que ostentaba en presentaciones el español Julio Iglesias. ¿Tenés una dimensión real de cuál es el secreto de tu éxito?
VL: Si debo responder a esta pregunta, te confieso que no lo sé muy bien, no sé explicarlo con palabras. Pero sí siento una especie de privilegio porque después de tantos años de música compartida con el público, sentirme querida y respetada de este modo es muy gratificante. Llené cinco Gran Rex hace poco, eso significa tres mil trescientas localidades por noche, es una barbaridad, podría haber hecho una sexta función por la cantidad de gente que quedó afuera. Te repito, me siento una afortunada.
K: ¿Cómo orquestaste este último espectáculo impecable en el Rex, la sala máxima de la calle Corrientes de la capital porteña? Debo confesar que me sorprendió verte, éramos miles de personas ovacionándote de pie y cantando al unísono tus canciones…
VL: Yo soy la que arma y desarma todo mi espectáculo, siempre tengo ideas muy locas que las llevo a cabo, mis músicos se asustan, y mi productor Pinky Rubano también, ¡mi director musical me quiere matar! Para este show se me ocurrió hacer una animación en 3D, un dibujo animado con mi figura y con la misma ropa que luzco en el espectáculo y me decían: “¡no, no se puede hacer!”, pero como soy muy tozuda y caprichosa, empecé a llamar a empresas audiovisuales y me encontré con un chico Emiliano, que no sólo entendió mi idea sino que me redobló la apuesta y me sugirió cosas que nunca fueron hechas en Argentina que este año en noviembre próximo las pondré en práctica.
K: El dibujo animado en la pantalla gigante, esa animación en 3D, fue una sorpresa para los espectadores, nos pareció ver a la verdadera artista cantando y bailando en el escenario, era una preciosura, tenía tus mismos gestos…
VL: Y precisamente así lo soñé. A mí me gusta que el espectador salga conforme no sólo por haber escuchado sus temas favoritos, sino también que se vayan visualmente agradecidos con el show. Me importa mucho la estética en general. El vestuario, los músicos, los efectos especiales, además la iluminación de Tito Romero fue alucinante. Me importa provocar un shock en el espectador, y lo logramos. El dueño del teatro Gran Rex, que es otro fanático mío, el señor Alberto Cordero, ya me guardó cuatro fechas para noviembre del 2010. Está fascinado conmigo y con el resultado final de los shows.
K: Si algo me sorprendió al verte en el Gran Rex, además de tu voz cada vez más llena de totalidades diferentes, el sonido impecable del espectáculo, las luces y los músicos geniales, fueron tus vestidos llenos de brillos y colores. Eran realmente impactantes ¿Quién te diseña el vestuario?
VL: Tengo un diseñador increíble que se llama Leonardo Noseda, es muy joven, trabaja conmigo desde hace ocho años, y sabe qué resaltar y qué ocultar de mí. Hasta me hizo el vestido de bodas. Tanto a la gente como a mí nos gusta el brillo arriba del escenario, de modo que tuve siete cambios de ropa en el Gran Rex. Para mí fue un hallazgo este show, al igual que para muchísima gente que lo ha visto por primera vez.
K: Y además le diste cabida a jóvenes muy talentosos con voces privilegiadas que fueron ganadores de concursos que has hecho por todo el país…
VL: Sí, esa fue una idea de mi productor Pinky Rubano, tengo doce escuelas de canto en todo el país, por ahí pasa gente muy talentosa, jóvenes y no tanto pero con muchos sueños, ilusiones, y les encanta participar. Hice una especie de concurso abierto, no sólo para mis escuelas sino para todo aquel que se quisiera inscribir, puse un jurado capacitado y pasaron este año alrededor de mil personas. Si en la televisión no hay cabida para los que ya estamos consagrados, imaginemos lo difícil que es para los que recién empiezan. Entonces se me ocurrió, acordándome de mis comienzos, poner un granito de arena y darles la oportunidad de subirse al escenario y cantar conmigo, nada menos que en el Rex, colmado de gente.
K: En relación a tus academias de canto, supe que varias admiradoras se interesaron por participar del proyecto a través de franquicias…
VL: En general todas las personas que se acercan para abrir una franquicia de la escuela de comedias musicales son fanáticos míos. La última que abrí está en Tigre y se inaugura ahora, en abril. En Capital, la sede central de mi escuela está en calle Talcahuano, hay otras en Olivos, La Plata, Mar del Plata, Córdoba, Mendoza, Lomas de Zamora, Quilmes, Luján… Además tenemos una solicitud para abrir una escuela en Miami y otra en Los Angeles, de modo que estamos viendo qué hacemos.
K: ¿Y cuál es la expectativa de los jóvenes que se acercan a ellas?
VL: Yo les digo siempre: “acá no hay cholulismo”, y mi nombre sólo está en virtud de la cuestión docente. Pero además no es que pongo el nombre y desaparezco, participo de clases abiertas, tengo reuniones con los padres, tomo los exámenes finales de todas las escuelas, alumno por alumno, los escucho a todos, sé quién es quién, sé cómo canta cada uno. Y cada alumno sabe que quien quiera prepararse integralmente como artista debe tener primero talento, luego constancia, humildad y cero cholulismo, porque acá vienen a estudiar realmente.
K: Me comentaste que tuviste maestros de excepción como Clara Calvo y Norberto Mazza que te han marcado a fuego a lo largo de tu carrera.
VL: Sí, mi primera maestra fue ella, Clara Calvo, con quien di los primeros pasos y me enseñó todas las técnicas, era una cantante del Colón. Yo tenía trece años por entonces, iba a su casa dos veces por semana, ella ponía mucha pasión en mí y me enseñó todo lo bueno que debía saber y Norberto Mazza me dejó una enseñanza única no sólo como profesor sino como ser humano, es esa gente que pone el alma en el alumno y saca lo mejor de cada uno.
K: Habías hecho dos “Cantando…” anteriores con Tinelli y el año pasado te llamaron para ser jurado en “El musical de tus sueños”… ¿Cómo viviste esa última experiencia en Show Match, un programa de tan alta exposición mediática?
VL: Genial. Es que realmente entendí que la televisión es un show y que hay que mostrar. La cosa mediática no me molesta en tanto y en cuanto haya un límite. Por eso cuando la cosa ya pasaba a un color rojo bermellón, subido de tono, me apartaba y no participaba. Cuando uno se mete en la vida privada, defectos físicos o cosas que tienen que ver con la intimidad, a mí no me gusta. No me agrada la pelea ofensiva, por eso a la hora de la devolución, a pesar de que ninguno era cantante y que al momento de cantar era bastante desastroso todo, yo quería hacer algo constructivo. Es muy difícil el papel que hacen estos chicos, por lo tanto trataba de que les sirviera lo que les decía.
K: ¿Volverías a participar como jurado si Tinelli te lo propusiera para este año?
VL: Sí, porque en definitiva me encanta el programa y además es una exposición para nosotros, un programa con muchísimo rating, estás en actividad, la gente te ve, los empresarios también y te contratan, se crea un círculo virtuoso. Y además si se piensa que en la televisión no existe un programa musical, entonces está buena la idea porque es una forma de que los músicos tengamos nuestro lugar.
K: A lo largo de tu carrera tuviste el privilegio de trabajar con grandes artistas nacionales e internacionales, has compartido escenarios con Liza Minelli, Ray Charles, Enrique Iglesias, Rod Steward, Gloria Stefan, Ornela Vanoni, Celia Cruz, Barry Manilow, Jeffrey Osborne y tantos otros que la lista sería interminable…
VL: Es que trabajé y viajé muchísimo. También he participado de eventos muy importantes en el exterior. Fui la única argentina en participar del Festival de San Remo en el año ’90, mi padrino artístico fue Diego Maradona que en ese momento estaba jugando en el Nápoles, estuve con Tina Turner, canté para Liza Minelli en un homenaje que le hicimos, ella me decía a mí: “I love you, I love you”, yo no lo podía creer, me quería morir, ella me felicitó a mí. Con Barry Manilow grabé una canción de él, compartí con José Feliciano, con Celia Cruz, con Roberto Carlos, con Tony Bennett, con los “Bam Bam”, esa maravillosa banda cubana. En Argentina canté con todos: Mercedes Sosa, Sandro, Palito Ortega, Sergio Denis, los Pimpinella, también canté con Jairo ¡todos los que quieras! A mí me gusta fusionar estilos, es una forma de buscar otros rumbos y darle a la gente algo diferente.
K: Haciendo un poco de historia, años atrás editaste “Caravana de Sueños”, un disco producido por Michael Sembello, y debutaste en el canal 13 de Argentina con el programa “Soñando con Valeria”… y luego con el programa “Más te Vale”…
VL: Es verdad, fue una época de mucha adrenalina, hermosos aquellos años en que grabé bajo la producción de Sembello, un empresario de proyección internacional quien fuera productor también de figuras internacionales como Stevie Wonder, Michael Jackson y Donna Summer, y esos programas “Soñando con Valeria” en el canal 13, y “Más te Vale” por América TV, donde le di cabida a tantos talentos de la canción, fueron experiencias nuevas como conductora, muy motivadoras.
K: Valeria, ¿Cómo ves al país, cómo definirías nuestra esencia de argentinos?
VL: La sensación que tengo es que los argentinos somos como el ave fénix, siempre resurgiendo de las cenizas y enfrentando las diferentes crisis. Deseo que alguna vez encontremos gobernantes iluminados que escuchen las voces de la gente y sus pedidos. A pesar de todo, creo que lo mejor que nos puede haber pasado, es este camino por la democracia, tan difícil, pero tan sano.
K: Sos una mujer afortunada también en el amor, tenés a tu lado a un hombre increíble y me confesaste que fue el único hombre que te propuso casamiento.
VL: ¡Es verdad! ¡Y a esta edad! Es un divino, manejamos los mismos códigos porque el también es artista, cantante, músico y actor. La verdad que lo pasamos bárbaro. Formamos una nueva familia muy moderna en la que están todos: mis hijos, mi mamá, la gente que me acompaña desde siempre y ahora Cau, mi esposo, con su hija Tais, que vino a alegrarnos el hogar. Porque a un mundo de adultos llegó una niña de ocho años que es divina, la adoro, es mi hija del corazón. La adoptamos como la reina de la casa… vino a alegrarnos el alma…Sin duda, la estamos pasando muy bien con mi marido, nos queremos mucho. Tuvimos la misma crianza y ahora compartimos la misma forma de sentir a la familia como un lazo inquebrantable.

Instantáneas

Una película: “La Familia” de Ettore Scolla.
Un libro: “Voces” de Antonio Porchia.
Un lugar para disfrutar las vacaciones: El mar, la playa.
Un color: Negro, por su elegancia.
Qué cosas llevás en tu cartera: Perfume, maquillaje, tarjeta de crédito por las dudas.
Un perfume: Angel de Tierry Mugler.
Un recuerdo imborrable: El nacimiento de mis dos hijos.
Un lugar para radicarte definitivamente: Buenos Aires me encanta. Si no viviera acá en la capital porteña, mi lugar sería Los Angeles.
Un sueño a realizar: Estoy llena de sueños. Me gusta vivir día a día y arriesgarme. Nunca digo que no a las cosas nuevas y desconocidas.
Algún defecto que te moleste de vos: Soy muy caprichosa.
Amistad: Si es sincera es un tesoro.
Amor: El motor de la vida.

MÁS LOGROS

Valeria Lynch, ha vendido más de diecisiete millones de discos alrededor del mundo convirtiéndose en un referente de la balada en español. Canciones como “Amiga mía”, “Que ganas de no verte nunca más”, o “Mentira” hoy son verdaderos sucesos musicales en toda Latinoamérica y fueron recreados por artistas de la talla de Lupita, Sheila, Kika Edgar y Hernaldo Zúñiga entre otros. Ha recibido la distinción Mejor intérprete en el festival de Miami, y Puerto Rico, cinco prensarios, La Paloma de la Paz en Perú y el Latin Award, el Grammy Latino, por su producción discográfica. El musical “El beso de la mujer araña”, que fuera considerado como el espectáculo más grande de todos los tiempos, le permitió ganar el Ace a la mejor interpretación en el Carnegie Hall de los Estados Unidos. Años antes, Harold Prince la invitó a ser la primera figura en el musical “Evita”, otro hito en su carrera. Interpretó una obra para chicos “Lucía la maga”, destacándose también en el rubro infantil. Luego fue conductora en el programa “Movete” por América TV. Y ese mismo año obtiene en Chile el premio “La Gaviota de plata” en el festival internacional de la canción en Viña del Mar, donde sale galardonada en primer lugar por un tema de su autoría en letra y música titulado: “Soy tu angel”. Ha vendido cuatro millones de placas, lleva treinta y cinco discos de oro y de platino y realizó mil recitales en los últimos diez años. Compuso a lo largo de su trayectoria muchísimas canciones que fueron sucesos, como “Háblame de amor”, “Amado mío”, “Piensa en mí”, “Energía”. También como todos lo años Valeria condujo el Festival Nacional de Peñas de Villa María en Córdoba junto al locutor Rony Vargas y recientemente en Villa Carlos Paz, protagonizó otro gran éxito actuando en la revista “Carnaval de estrellas” primera en la taquilla. Sería interminable delinear su vasta trayectoria, sólo nos animamos a definirla como una de las voces más bellas del universo.




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